
tratados de medicina, entre los que destaca uno de oftalmología, sirve de pórtico a unas páginas que son testigo de la fijación de un hombre por la observación de su mundo. Mahmud Katí, además de escribir sobre medicina, dedicó su impoluta caligrafía a plasmar en estos márgenes un completo estudio climático, que recoge precipitaciones y temperaturas en años sucesivos. Este precioso dato estadístico puede contribuir, cinco siglos después, a trabajar con rigor sobre el cambio climático. Pero no es la única estadística que alberga. Un censo de población, fechado en 1516, servirá sin duda como fuente documental escrupulosa para asentar o derribar hipótesis históricas sobre la realidad del siglo XVI en la Curva del Níger.